lunes, 20 de julio de 2020

Juegos para las vacaciones



Queridas familias!!

Comenzaron las vacaciones de invierno. Y esta pausa de las actividades escolares para los niños es necesaria para hacer una respiración, como parte de un ritmo anual, que, en este año tan particular, es difícil de generar/ordenar. Y quizás necesita en esta oportunidad del acompañamiento de toda la familia.

Me refiero a que estos días pueden ser (si es que ya no lo están haciendo) una oportunidad para acompañar a sus niños y niñas, ya no en la tarea escolar, sino jugando juntos. Les propongo que en el ritmo diario familiar exista un momento dedicado al juego compartido…

Como los integrantes, las edades, espacios, gustos, capacidades motrices de las familias de una comunidad son muuuuyy variadas… La elección de qué hacer es personal obviamente. Más adelante les dejo una lista de juegos y/o actividades para hacer, a modo inspirador para que cada quien tome o genere su propio espacio de juego.

Una reflexión no más, a cerca del juego, que por lo menos para mí tiene sentido: Al jugar con actividades que implican MOVIMIENTO (correr, saltar, arrojar…) es esperable que surjan alegría y entusiasmo por el sólo acto de ser ejecutados estos movimientos, en una situación amorosa y contenida se entiende.. Sentirse bien solo por el hecho de moverse. Es un gesto vital sano que hay que cuidar. Que no tiene tanto que ver con el encuadre del juego, ni con sus reglas, ni que hablar si el objetivo es ganar o lograr algo. Por supuesto que es necesario que la actividad tenga un encuadre una regla o una imagen que ordene y le de forma al juego. Pero cuando uno juega con niños, para mí ahí existe un equilibrio que uno, como adulto que juega puede ayudar a mantener. Es decir que el encuadre no se convierta en tan importante que no le deje espacio a lo anterior, a la energía vital que se manifiesta con los movimientos, que es más sutil y profunda, y que no es racional, que viene del polo volitivo, mientras que la estructura del juego alienta al polo neurosensorio (por esto las imágenes en los juegos entre otras cosas). Esto es a grandes rasgos y cuanto más pequeño el niño, más notorio es. Y cuanto más se cuida, más perdura…

Por último también, podemos experimentar en nosotros mismos esta alegría en el correr, saltar, arrojar,… jugando… Que no nos vendría nada mal, no?


Les dejo un abrazo
Jona

Juegos:


  • Al don pirulero
  • Martin pescador
  • Lobo esta?
  • Oso dormilón
  • Bruja de los colores
  • Volley con globos
  • 1,2,3 me quieto otra vez
  • Cola del zorro
  • Gallito ciego
  • Escondida
  • Sardinas enlatadas
  • Circuitos
  • Rango
  • Cinchadas
  • Saltar la soga


Y todos los que quieran!!!

JUEGO del VIDEO:

Parece que venido de áfrica, a un poste o árbol se le ata una soga que o llegue al piso, se le ata una pelota muy blanda (de lana). Se le pega intentando que se enrosque lo más posible alrededor del poste, enfrentados, se golpea por turnos, por más que gire varias veces en el golpe anterior, cada uno en sentido contrario al compañero…


lunes, 6 de julio de 2020

9 de Julio Día de la Independencia

"Cuando hay libertad, todo lo demás sobra"
José de San Martín

Queridas Familias Lumbreras:
Nos acercamos a celebrar el día de la Independencia Argentina, día tradicional para nuestra sociedad en el que suele haber hermosos festejos, danzas, comidas típicas, fogones.
Tal vez el mayor desafío en este año sea aprender a llevar al interior todos esos gestos que solíamos hacer en el afuera y festejar la vida y la familia en el seno de nuestros hogares.
Sin embargo esta cálida comunidad encuentra siempre los caminos para mantenerse unida, esta vez con un delicioso locro comunitario! Esperamos que sea todo un éxito

En esta nueva edición del blog encontraremos un hermoso texto sobre el paisaje invernal de la maestra Judith.
Un nuevo cuento, actualizaciones de cada grado, saludos de cumpleaños, una  nota informativa en la página de dirección, nuevos emprendimientos e información para anotarse al taller del 8/7.
Esperamos que disfruten todo el contenido y que nos hagan llegar sus comentarios que nos ayudan a seguir mejorando.
Abrazo cálido 
Maestras y Maestros de La Lumbrera
Sinfonía de paisaje invernal


ALLEGRO Y LUZ

Brilla la Tierra en el Cosmos,
Plateada, azulina, perla” (*)


Basta mirar a mi alrededor para dar cuenta, ver, sentir el paisaje; sus cambios, su transformación. Esos ciclos de vida expresados en la naturaleza. Brotar, florecer, madurar, marchitar. Ritmo cíclico en el cual yo estoy inmersa. Dialogando macrocosmos y microcosmos.
Con la llegada del invierno, los días comienzan un nuevo ciclo de duración haciéndose progresivamente cada vez más largos, el sol nos ilumina y calienta de una forma menos directa. Los árboles casi sin hojas  concentran su mayor actividad en la raíz. En la interioridad de la tierra es donde se expresan los procesos de crecimiento, fortalecimiento y transformación.

La antroposofía trae la idea de la Tierra como un organismo vivo. En vínculo con las estaciones del año, producto de la relación entre el sol y la Tierra. El ritmo anual  propicia la expresión del alma de la Tierra  en un proceso semejante al de la respiración. Inspiración y espiración que sucede alternativamente entre el solsticio de invierno y el de verano. 



ADAGIO Y SILENCIO

Noche profunda de invierno
vigila atenta mi estrella.
¿Cómo callan los cristales
Si la Tierra está despierta?” (*)


El paisaje invernal, quieto en el afuera y vivo en su interioridad. Esta vivencia del cosmos se expresa en nuestro interior. La mirada hacia adentro buscando iluminar aquello que será próspero en la nueva primavera.

Silencio. La fuerza de la palabra se expresa cuando logro acallar el sonido. Hacer silencio en mi interior para poder dar cuenta de ese sonido espiritual que quiere manifestar lo que es necesario iluminar en mí. Hacer un ayuno de palabras que purifiquen mis pensamientos envejecidos y quietos. Que vivifiquen la posibilidad de la pregunta que me interpele. Es en este ejercicio del silencio audible en el que dialogan mis certezas y lo que está en gestación como posibilidad de cambio. Esto es posible si abro mi oído espiritual y acallo mi oído físico.

Este tiempo de introspección, de búsqueda interior implica en cierto sentido componer una melodía nueva ensordecidos al mundo físico y abiertos al mundo espiritual. Ahora, escuchando la novena sinfonía de Beethoven, recuerdo el gran milagro de la música. Sabiéndola sonido espiritual. ¿Cómo fue posible que Beethoven haya compuesto esta sinfonía completamente sordo? Tuvo la capacidad inmensa de plasmar en lo físico ideas musicales que pertenecen al mundo espiritual. La vivencia del sonido, del tono musical, de las armonías va más allá de lo audible. Es una vivencia de escucha interior que luego se manifiesta en lo físico cuando las condiciones son favorables permitiendo su expresión. Este gran compositor estaba inmerso  en un sentir, pensar y moverse desde un lugar musical que pudo prescindir del oído físico para poder componer una nueva melodía.

En la oscuridad del afuera, en el silencio exterior, puedo disponerme a
escuchar con oídos espirituales. Escucha que implica una disposición, voluntad, ejercicio y coraje. La palabra se compone en el silencio, en plena escucha interior y abierta al mundo espiritual. Entonces podré tener la certeza de que el inmenso cielo invernal, de que los cristales en las profundidades no callan. La convicción de que puedo oír sus sonidos que componen mi paisaje interior y lo nutren.


SCHERZO DE MELODÍAS ETERNAS

No callan, cantan silenciosos
melodías eternas” (*)


El gran suceso ocurre en lo inaudible. El sonido musical sucede en lo que no escucho, en el movimiento interior, en el encuentro entre las notas y las armonías. ¿Cuál es la melodía que se manifiesta en este tiempo? ¿Cuál es mi disposición para escucharla? Para discernir es necesario entregarse a la quietud interior, sin juicios previos, sino abierta a lo que ha de proponerse como posibilidad, como idea que ilumina aquello que, en el trajinar de los días, es velado por la velocidad de los sucesos. Entregarme a la quietud que este tiempo invernal expresa para dar cuenta de lo que es vital y esencial. En palabras de Steiner : “Procura reservarte momentos de quietud interior, aprendiendo a discernir lo esencial de lo no esencial” (GA 232).

A lo largo de la historia las fiestas anuales invitan a realizar este alto dando cuenta de los momentos y su cualidad; del ritmo vital por el cual transitamos. Cuando en nuestra escuela se vive la Fiesta de la Luz un hermoso espiral de ramas y hojas, en un ambiente apenas iluminado en la más profunda oscuridad, invita a transitar hacia el centro. Cada quien con su vela que encenderá al llegar a la luz interior que porta un velón encendido. Para luego regresar cuidando su destello que ilumine el camino. Este acto implica el coraje de ir paso a paso. La certeza de ir hacia la luz que brilla en la interioridad. Este es un camino que los niños y las niñas realizan por su propio andar sabiéndose acompañados. Este acompañamiento se manifiesta en canciones o en el silencio paciente de quien sabe y confía en las posibilidades. Con valor no sólo emprende el camino de regreso sino que esa luz es ahora, junto a otras, claridad. Claridad que es posible con la lucecita interior de cada uno y cada una que con valor se manifiesta.


ODA A LA ALEGRÍA DE UNA PRÓXIMA PRIMAVERA

En lo profundo del frío
Un nuevo calor se gesta,
Será fiesta de las aves,
Será nuestra primavera.” (*)

En esta época del año, el frío, invita a encender una fogata. ¿Qué es lo significativo del fuego? Es un proceso de transformación. Acontecer pleno de vida. Transformación de lo que queremos soltar para que en el calor de nuestro interior se geste lo nuevo. El fuego también invita a reunirse a su alrededor. Tiene en este sentido un acontecer comunitario. Es como si trajese esa capacidad de mantenernos vinculados, experiencia que tiene sentido si nos disponemos a alimentar ese fuego que convoca para que se mantenga vivo.

Ya en el final de este relato expreso la certeza de saber que lo que yo con valor afronto en mi proceso de crecimiento: nutre, sana y transforma el entorno social con el que convivo. Y que soy nutrida, sanada y transformada por el coraje de quienes a mi lado afrontan su propio camino de crecimiento. Esto es lo que se manifestará en el esplendor de nuestra primavera. Lo que compone nuestra sinfonía como escuela. Lo que hace de nuestras vidas una fiesta.

En la quietud de este gran silencio algo nuevo se está gestando.


Judith Jorgelina Molina
(*) Poema de Paula Fernandez

Brilla la Tierra en el Cosmos,
plateada, azulina, perla.
Noche profunda de invierno
vigila atenta mi estrella.
¿Cómo callan los cristales
Si la Tierra está despierta?
No callan, cantan silenciosos
melodías eternas.
En lo profundo del frío
Un nuevo calor se gesta,
Será fiesta de las aves,
Será nuestra primavera.



lunes, 22 de junio de 2020

20 de Junio Día de La Bandera Argentina


"La bandera de mi patria
le robó el color al cielo
cubriendo de blanco y celeste
a este querido pueblo

La bandera de mi patria
le pidió la luz al sol
para brillar en lo alto 
y alumbrarnos con amor

La bandera de mi patria
juega siempre con el viento
acariciando a su gente
y uniéndonos como pueblo"
Lorena González




El Día de la Bandera se conmemora cada año en Argentina el 20 de junio.
Esa fecha es feriado nacional y día festivo dedicado a la bandera argentina y a la conmemoración de su creador, Manuel Belgrano, fallecido en ese día de 1820.

La bandera fue creada el 27 de febrero de 1812, durante la gesta por la Independencia de las provincias Unidas del Río de la Plata.
Querida Comunidad Lumbrera, en este tiempo nos preparamos para la llegada del invierno y para nuestra tan querida fiesta de los farolitos.
Por este motivo en esta edición del blog encontrarán un hermoso texto que cuenta el significado y los orígenes de esta fiesta y también el cancionero con las partituras y las canciones grabadas por  maestros y maestras de la escuela, para que puedan recibir el invierno con la luz que genera el canto en familia. 
Este cancionero nos lo compartió la escuela Arcángel Gabriel, ya que el 26 de junio muchas escuelas Waldorf celebrarán a la misma hora su fiesta de los farolitos cantando las mismas canciones, cada quien desde su lugar. Así podremos imaginarnos cómo ese canto se une en el cielo trayendo paz, confianza y serenidad a este tiempo.

También encontrarán las actualizaciones de las páginas de cada grado con las fotos de los trabajos maravillosos que están haciendo desde casa, un nuevo cuento y la información del próximo taller sobre pedagogía waldorf (no se olviden de inscribirse!).
Esperamos que lo disfruten mucho
Con cariño
Maestras y maestros de La Lumbrera 

lunes, 8 de junio de 2020

Querida Comunidad: en esta edición del blog encontrarán un nuevo cuento para compartir en familia, nuevos saludos de cumpleaños y las actualizaciones de cada grado.

A partir de ahora las actualizaciones del blog se harán cada 15 días para que tengamos más tiempo de "saborear" todo el contenido que se publica que es muy nutritivo.

Pueden seguir enviando la información de los emprendimientos para que los vayamos publicando.

Gracias por acompañar! Seguimos siempre cerca

Maestras y Maestros de La Lumbrera



lunes, 1 de junio de 2020

Otoño de mil colores



Querida Comunidad, una vez más nos acercamos a través de esta edición del blog semanal en este colorido otoño. 
Otoño que quedará impreso en nuestras almas para siempre, por sus colores, tanto de la naturaleza como anímicos de la humanidad toda. 
Contrastes, altibajos, luces y sombras se suceden, nos suceden y a pesar de todo, buscamos que el calor que nos mantiene unidos en comunidad siga fuerte, bien alimentado, luminoso.
Esto es una muestra de que las bases que nos fundaron han sido y son verdaderas y cada paso en el crecimiento de La Lumbrera fue dado con profundo amor y entrega.
En eso confiamos, allí depositamos nuestra esperanza. En el amor que nos une.

En esta edición encontrarán un nuevo cuento, un texto de la maestra Micaela sobre la individualidad y el yo, hay nuevos emprendimientos y hermosas fotos de los trabajos de cada grado junto a los textos que cada maestra va actualizando.
También encontrarán el flyer del nuevo taller de pedagogía en formato virtual, recuerden que es con inscripción previa.

Gracias por estar siempre, por seguir acompañando.
Todo el cuerpo docente de la escuela siente un profundo agradecimiento y queríamos hacerlo llegar.
Les mandamos un cálido abrazo
Maestras y Maestros de La lumbrera

PD: ¡Pueden dejarnos sus comentarios! Toda sugerencia sirve para mejorar. ¡Gracias!

domingo, 31 de mayo de 2020

El yo y la individualidad, Lo más humano del ser



El yo y la individualidad Lo más humano del ser

Por Micaela Klein


Para que pueda ser he de ser de otro,

salir de mí, buscarme entre los otros,

los otros que no son si yo no existo,

los otros que me dan plena existencia.



Octavio Paz



¿Qué es la educación? ¿A quién educamos? ¿Qué es la individualidad? ¿Quién soy yo?

¿Cuál es mi individualidad y qué rol cumple esta parte en mi ser al vivir en sociedad?



Imaginemos un bebé en el momento que nace, cuando sale del vientre materno empujando con sus piecitos y con gran esfuerzo logra salir al mundo; cuando luego de cinco, seis meses, en la cuna, levanta la cabeza, rueda, agarra todo y lo empieza a observar, lo chupa, lo huele. Luego, entre los ocho, nueve meses comienza a gatear, se arrastra por el suelo, toca todo lo que ve. Y por fin entre los nueve y quince meses se para sobre sus pies y comienza a caminar; se cae y se levanta una y mil veces, camina, juega, corre, se golpea, llora…Luego viene un proceso de imitación de la palabra. Al principio son sólo sonidos los que pronuncia, no hay relación entre las palabras y los objetos. Ese es un proceso posterior, el relacionar lo que se dice con las cosas, y así comienza a comunicarse con su entorno.



La conciencia del yo

Entre la edad de los dos, tres años el niño comienza a autodenominarse “yo”. Ya puede separar al mundo de sí, a partir de ese momento tiene conciencia de sí mismo: es un ser diferente al resto, tiene una conciencia que no puede explicar, muy diferente a la autoconciencia que adquiere alrededor de los veintiún años. Al nacer y hasta los dos años el niño no puede diferenciar al Yo superior del yo terrenal. Se sienten parte del todo, yo no soy un yo terrenal, yo no puedo autodenominarme yo, porque yo soy parte del todo. Según la antroposofía, cuando un niño dice Yo por primera vez, siente, sin poder razonarlo, la sensación de ser diferente a todos, de ser un yo terrenal que se separa y marca la individualidad en la tierra.

La conciencia del yo se basa fundamentalmente en el funcionamiento del organismo sensorial, el percibir y desarrollar los sentidos: oler, sentir, ver y escuchar. Y gracias a la memoria de la vida, -de qué quiero ser y qué hago en mi entorno social-, hace posible que uno sea consciente de su ser. Al desarrollar estos sentidos y la memoria, es posible un mayor fortalecimiento del yo a la hora de elegir la propia libertad.



La idea de la reencarnación

Desde el punto de vista de la antroposofía, el yo y la individualidad del hombre ya vienen con uno al nacer. Traen determinadas cualidades, y predisposiciones que no se heredan de los padres ni pueden ser influenciadas por el medio ambiente.

La fuerza del Yo vive en cada persona eternamente. Allí quedan guardados los recuerdos de la vida, las vivencias, los aprendizajes, etc. Y eso es lo que se denomina “los dones” que uno trae del mundo espiritual a la vida terrenal al nacer. Tenemos un yo consciente con el cual nos podemos hacer la pregunta y responder con gran esfuerzo: “¿Quién soy yo?” Y un Yo superior donde vive la pregunta: “¿Por qué yo soy yo?”. Esta última es la que no podemos responder.

La individualidad se caracteriza por lo que uno es en esta vida: todo lo que trae del yo, la herencia de los padres, la influencia del entorno, las facultades, aptitudes, el carácter, la personalidad, etc.

El ser humano está conformado por:

• Cuerpo físico: todo lo que se puede medir, pesar, ponderar en general. Lo tiene en común con el reino mineral. Está compuesto de las mismas substancias: carbono, hidrógeno, nitrógeno, etc.

• Cuerpo etéreo: la vida, la muerte, la reproducción, el crecimiento. En el ser humano es el lugar donde vive la memoria y es el cuerpo que lucha por la salud, es la fuente de su salud. Este cuerpo lo tienen en común plantas, animales y Hombres.

• Cuerpo astral: conciencia y desplazamiento. Los movimientos en los Hombres y animales son generados por los músculos, por lo tanto hay conciencia, esto hace diferencia a estos dos seres con las plantas. Allí se encuentran los apetitos y pasiones; los sentimientos, las fuerzas de simpatía y antipatía. Esto lo tiene en común el Hombre con los animales.

• El yo: la individualidad. Esto es propio solo en el hombre, el cual aparte de tener conciencia, tiene autoconciencia. Piensa, habla, recuerda, crea, tiene moralidad, características solamente humanas.



Hombre y animal

El hombre tiene la capacidad de unirse en las ideas y compartir las manifestaciones de la individualidad con otro ser humano; para eso la voluntad es lo fundamental: para pensar, crear, tener ideas y que eso sea lo que se pueda compartir. El animal, sin la capacidad de pensar es perfecto en su hábitat natural. El hombre en cambio al poder tener conciencia hacia la individualidad, puede hablar, crear, discutir, opinar, pensar, tener la capacidad de razonar con lógica, etc. puede adquirir la sabiduría por su propio trabajo interior.

La capacidad de pensar es lo que nos distingue a los seres humanos de los animales. Nos lleva a la sabiduría consciente. La sabiduría de los animales es instinto, no es manejada por ellos mismos, en cambio en el hombre hay pensamiento, que no es perfecto pero por medio de él uno se puede volver sabio con voluntad. Es a través del yo que con voluntad, se busca la sabiduría. Los animales encierran una enorme sabiduría pero no son conscientes de ello.

Actúan a través de impulsos anímicos. En cambio el hombre busca respuestas a sus preguntas a través del espíritu; -eso no quiere decir que en el hombre no haya también impulsos anímicos-. Esa parte del espíritu que los hombres consideran propia, es el yo, pero solo lo que se considera como propio; la otra parte es el yo universal: la sabiduría e ideas universales; las cuales a través de la comprensión espiritual-individual pueden pasar a ser parte del yo individual.

Con el yo, el hombre es capaz de dominar los impulsos anímicos, a diferencia de los animales que no poseen esta capacidad.

La voluntad es el elemento fundamental que tiene el yo para modificarse y seguir siendo uno mismo. Yo soy la misma siempre, pero cambio y no soy siempre la misma.

El hombre necesita estar erguido, a diferencia del animal, porque necesita pensar activamente. De esta manera la fuerza de gravedad no atrae tanto al cerebro: flota dentro de un líquido y así su peso es solo de 20 gr.

Los actos morales: afectuosos, fraternos, de caridad (la ayuda hacia el prójimo), la nobleza, etc., también nos diferencian de los animales porque ellos no tienen moralidad, sus actos, aunque puedan ser buenos, son instintivos.

Uno nace con las fuerzas de la herencia muy incorporadas; cuando a la edad de los dos o tres años el yo de cada persona surge a la luz con la fuerza espiritual de la individualidad, trata de generar los cambios para no ser una réplica exacta de los padres como son los animales crías, de la madre y el padre. Lo más común para realizar estos cambios es la fiebre (el calor cambia las proteínas) y diferentes crisis a lo largo del crecimiento.



Educación y salud

En la salud influye lo físico, lo anímico y lo espiritual solo que en determinados momentos de la vida es más lo físico o más lo anímico o más lo espiritual lo que termina influyendo en el resto, pero siempre son las tres cosas las que están comprometidas. El ser humano es una totalidad.

“...Hay que enseñar con la conciencia de que en realidad en cada niño hay que realizar una sanación...”[1].

Los niños que muestran un comportamiento diferente, los que no se relacionan con las formas y organizaciones, los que son soñadores o exaltados, ellos son contemplados también por la educación Waldorf brindándoles ayuda a través de la pedagogía.

El autismo es uno de esos casos. La enfermedad del autismo es para la psicología un niño retasado, y según Rudolf Steiner: “...es un alma que tiene cierto temor y miedo de entrar al mundo...”[2]. A estos niños les cuesta adaptarse a las exigencias sociales y a los grupos escolares.

Hay otros tipos de alteraciones frecuentes en los niños que son entre otros, la falta de concentración, la desubicación social, la rebeldía, la dificultad en seguir consignas, etc., pudiendo desembocar estos aspectos en diferentes enfermedades como por ejemplo asma, tartamudez, episodios epilépticos, etc. Hay otros niños que llaman la atención por no tener completamente desarrollados aun algunos de los cuatro sentidos inferiores: el equilibrio, tacto, movimiento o el sentido vital.

“...Lo que se ha perdido es esto, que en realidad el Hombre es un ser que ha de ser curado...”[3]



Erase en tiempos remotos.

Allí vivía en las almas de los iniciados

lleno de vigor el pensamiento:

que enfermo por naturaleza cada Hombre es.

Y educarlo era visto igual al proceso sanador:

que al niño

junto al madurar

la salud le daba,

para ser en la vida

hombre pleno.

Rudolf Steiner



El maestro debe ser consciente que su meta pedagógica es más allá de enseñar conocimientos, sino que debe encontrar métodos que sirvan al proceso de sanación. “...No es importante que un método sea correcto o no, sino si enferma o sana...”[4]



Un prematuro esfuerzo del pensar

Hay fuerzas etéreas o vitales que se manifiestan en el crecimiento, en el pensar, en el entender, en la atención, etc. Estas fuerzas, hasta la edad de aproximadamente siete años ayudan a la formación y fortalecimiento de los órganos, al crecimiento de todo el cuerpo y organismo. También el cerebro se endurece. En el cambio de dientes se manifiesta la culminación de esta etapa. Si antes de este momento se esfuerza el pensar, se están quitando parte de esas fuerzas para ponerlas en el intelecto y el cuerpo físico queda debilitado; y una individualidad en un cuerpo debilitado se va a manifestar con más dificultad.



Los tres primeros septenios

En la etapa juvenil de la vida, si el Hombre no es educado correctamente esto se ve reflejado posteriormente a modo de espejo en los años de adultez como enfermedades específicas a cada período.

Esquema espejado:

 de 14 a 21 años              de los 42 a los 49 años


de 7 a 14 años                              de los 49 a los 56 años


de 0 a 7 años                                                          de los 56 a los 63 años



Desde el nacimiento hasta los siete años vive en el Hombre la fuerza de la imitación y el movimiento. Es fundamental que el niño tenga un digno ejemplo para imitar por parte del adulto, así esta fuerza se puede desarrollar sanamente. El niño ve en el exterior e imita lo que interiormente se puede reconocer. En este período las fuerzas etéreas están formando los cuatro sentidos inferiores: el sentido vital, el sentido del tacto, del movimiento propio y del equilibrio. El cuerpo físico está en construcción. Este período de crecimiento se ve culminado en su mayor parte cuando a la edad de seis, siete años al niño se le empiezan a caer los dientes, nace el primer molar definitivo, cuando el niño en vez de querer cambiar de juego permanentemente empieza y termina una tarea.

En este primer septenio es muy importante que el niño viva el proceso de las cosas de principio a fin, para que en su vida adulta pueda tener coherencia... Las cosas que el niño realice tienen que tener un sentido para así desarrollar el propio sentido común que sirve para la vida misma, el sentido que uno le da a la vida. Es importante que tenga experiencias vivenciales para que todo el aprendizaje que tenga no esté solo en la cabeza, sino que lo lleve en todo el cuerpo, esto genera una sana coherencia. El niño en el primer septenio aprende haciendo, de esta forma el cuerpo etéreo imprime el aprendizaje en el cuerpo físico. La fuerza de la acción propia es fundamental, esa individualidad que quiere ser. Lo más importante es dejarla que haga lo que su propio cuerpo le pide.[5]



De siete a catorce años predomina lo referente al sistema rítmico, el corazón, pulmones, circulación, etc. La autoridad amada es en la que él busca apoyo, una autoridad que mediante su palabra pueda educar y al mismo tiempo formar. Si no se dan las condiciones adecuadas en esta etapa de la vida, esto se ve reflejado alrededor de los cuarenta y nueve años con enfermedades en el sistema rítmico.



En la etapa de los catorce a veintiún años es donde se desarrolla el juicio propio y el pensar abstracto que es de suma importancia para la vida posterior. En esta etapa el educador se convierte en el guía amistoso. Se produce también el desarrollo de lo que es la propia individualidad, pero esto no será posible si las anteriores fases no fueron cumplidas correctamente. A los cuarenta y dos años puede surgir que se vea reflejado una mala educación en este ámbito como enfermedades metabólicas, el organismo se ve afectado por el propio cuerpo desconociendo partes del mismo (enfermedades auto inmunes).



Sin embargo estos grandes fenómenos no son tan absolutos, existe la influencia de lo personal y lo que uno trae como su karma[6]. Si uno tuvo una mala educación durante su infancia (sobre todo en el segundo septenio) depende en gran parte de su propia individualidad o la posibilidad de que algún otro adulto haya podido cumplir con el rol que le faltó del maestro amado, para que esto no le perjudique en su futuro.

El arte puede sanar aquellas falencias que tuvo el niño en su desarrollo porque actúa sobre la organización total del yo a través del sentir; y el sentir es el portal del cambio porque tiene influencia sobre el pensar y la voluntad. También el pasar un gran dolor transforma al Hombre. Esto da la posibilidad de consubstanciarse con el dolor ajeno y da la posibilidad de cambiar.

Las narraciones en cada etapa de crecimiento también ayudan al niño a desarrollar su individualidad. En el primer septenio a través de los cuentos de hadas se desarrolla la fantasía creadora y se ven claramente las fuerzas del bien y del mal. En primer grado también se cuentan los cuentos de hadas pero ya pueden tener un final abierto para que el niño pueda desarrollar su propia imaginación. En segundo grado se abre la narración a las fábulas donde los cuentos muestran las características humanas a través de lo anímico en el animal. En tercer grado se relata la creación y la vida de Moisés. Tiene que ver con la aparición del rubicón [7]. Como ya vimos a los tres años aparece la primera noción del yo; a los nueve, diez años el niño tiene la primera vivencia de su individualidad. Cuando comienza a salir de la infancia y empieza un camino hacia la adultez.



Otro aspecto que tiene que ver con la educación y fortalece también a la individualidad es el tema de la alimentación. La mala alimentación (gran cantidad de azúcares, chocolates, comida rápida, etc.) debilita al cuerpo, por lo tanto debilitan también a la individualidad ya que la individualidad que vive en un buen cuerpo físico, etéreo y astral va a poder desarrollarse y expresarse mejor.



Mariela Gatca: “Si durante la infancia el niño tuvo la posibilidad de tener un ser al cual venerar como autoridad amada, va a tener en el futuro la capacidad de buscar la verdad. Si tuvo la posibilidad de confrontarse con las cosas con las que no estuvo de acuerdo, va a tener la posibilidad de desarrollar el amor. Y solamente si tuvo la devoción hacia fenómenos de la naturaleza, va a tener la capacidad de desarrollar una sana conciencia. Sin embargo el Hombre no es un ser absoluto”.



El texto “Educación y salud” es un resumen de mis diálogos con la Dra. Mariela Gatica, el Dr. Miguel Da Gracca Belchior y Tomás Klein.



[1] Jaenicke, Hans Friedbert. La educación debe tener algo del principio sanador. Buenos Aires. “circular para maestros”. 1994

[2] Jaenicke, Hans Friedbert. Op. Cit.

[3] Jaenicke, Hans Friedbert. Op. Cit.

[4] Jaenicke, Hans Friedbert. Op. Cit.

[5] Entrevista a Miguel Da Graca Belchior, cita.

[6] La ley del karma según Rudolf Steiner en el libro Reencarnación y Karma: “Todo lo que soy y hago en esta vida no existe por si solo como un milagro, sino que vincula, como efecto, con las anteriores formas de existencia de mi alma, y como causa, con otras posteriores”.

[7] El Rubicón era el río que tenían que atravesar los legionarios para arribar a Roma. Como muchas veces el regreso a Roma llevaba mucho tiempo, al volver se encontraban con otro emperador. Entonces antes de cruzar el río tenían que tomar la decisión de ponerse bajo las órdenes del nuevo emperador o no. Lo cual era una decisión muy fuerte para la época. Por eso Rudolf Steiner lo puso como ejemplo de la dificultad que el niño tiene que cruzar alrededor de los nueve, diez años.

La esperanza de la Primavera